Cuando escuchas “Bonaroma”, piensas en galletas. Pero lo que hay detrás va más allá del sabor. Hay una historia de transición, de diseño consciente y de decisiones tomadas con el corazón… y con el Excel.
Mariale Contreras no solo hornea galletas. Mariale hornea ideas, momentos y una forma de hacer negocio que equilibra lo artesanal con lo estratégico.
De lo corporativo a lo hecho en casa
Antes de emprender, Mariale trabajaba en una empresa internacional. Era buena en lo que hacía. Pero llegó un punto donde hacer bien su trabajo ya no era suficiente. Quería otra vida. Otra rutina. Otro ritmo.
Así nacen muchas marcas auténticas: no por necesidad urgente, sino por la búsqueda de sentido.
“Yo quería tener el control de mi tiempo, de mis decisiones… y también de mis ingredientes.” comparte Mariale.
Empezó vendiendo entre amigas, probando recetas, perfeccionando procesos. Y poco a poco, fue encontrando su sello: galletas con sabor a hogar, diseño cuidado y un branding que habla sin gritar.
Hacer empresa sin perder lo artesanal
Bonaroma no busca parecer una gran fábrica. Lo suyo es lo pequeño, lo bien hecho, lo personal.
Mariale decidió crecer sin desbordarse. Automatizar lo necesario, pero mantener el toque humano. Pensar en la experiencia del cliente, sin dejar de disfrutar el proceso de hornear.
Y sobre todo: diseñar una empresa que le permitiera vivir bien, no solo vender mucho.
Su sello no está en la receta, está en la claridad
Mariale tiene algo que no todas las marcas jóvenes tienen: una visión clara.
Sabe que no necesita hacer de todo.
Sabe que no todo el mundo es su cliente.
Sabe que su marca se construye desde la consistencia y la confianza, no desde las prisas ni la competencia.
Lo que aprendimos con Mariale
- Una buena idea no basta. Necesitas estructura.
- El diseño importa. Pero la experiencia del cliente importa más.
- Emprender no es escapar del estrés, es elegir en qué vale la pena invertir tu energía.
- No necesitas escalar, necesitas sostener.
- Puedes hacer algo hermoso y rentable… si lo haces con intención.
Si estás en esa etapa de transición…
Donde sientes que tu carrera ya no te representa. Donde tienes una idea que te emociona, pero no sabes si “vale la pena”…
Haz como Mariale: empieza en pequeño, planea con cabeza y hazlo con corazón.
Y si un día necesitas una señal de que todo se puede construir con calma, belleza y sabor, busca Bonaroma. Porque hay galletas que no solo se comen… se sienten.
Si quieres escuchar el episodio completo con Mariale, checa nuestro canal de YouTube y de Spotify.